Una guía para hablar en público: 10 pasos clave

Una guía para hablar en público: 10 pasos clave

«La gente que dispone del sentido de la visión tiene miedo de hablar ante una sala llena de personas. La gente ciega tiene miedo de hablar ante una sala vacía.»

Isaac Lidsky

Hablar en público es uno de los retos de muchas personas. Podríamos echarle la culpa al sistema educativo, aunque lo cierto es que también supone un desafío para personas que provienen de culturas donde la oratoria se practica más, como es el caso de USA.

Para nosotros se trata de un arte que todo el mundo puede aprender. Y como todo arte, mejorarlo es un camino infinito que requiere esfuerzo, compromiso y pasión por ir mejorando.

Para aquellas personas que queréis aprender a hablar en público y/o que queréis mejorar vuestra habilidad, os hemos preparado una guía que os ayudará, en solo 10 pasos, a tener en cuenta las piezas para construir una presentación que impacte, inspire y genere cambios positivos.

En esta guía encontrarás una introducción a los siguientes pasos,

  1. Audiencia
  2. Ethos, pathos, logos, kairos
  3. Miedos
  4. La maldición del conocimiento
  5. Recursos
  6. Storytelling
  7. Presentaciones con Powerpoint
  8. No solo de Powerpoint viven las presentaciones
  9. Conecta con tu audiencia
  10. Disfruta y haz disfrutar

Puedes descargarte la guía aquí mismo:

Y por supuesto, si quieres seguir mejorando tus habilidades de presentación o crear presentaciones que te ayuden a obtener el éxito que mereces, puedes suscribirte a nuestro blog, estar atento a nuestros cursos online y formaciones y, por supuesto, contactar con nosotros.

¿Caminamos juntos hacia el paso 11?

Directos M&T #1:  Cómo comunicar y trabajar desde tu casa

Directos M&T #1: Cómo comunicar y trabajar desde tu casa

«Hay literalmente miles de maneras de coordinar y conectar grupos de personas que no existían hace una generación.»

Seth Godin – 2008

¿Quien nos iba a decir hace unos meses que el mayor impulsor de cambios en las empresas sería un virus llamado COVID-19? Hay efectos negativos como ERTE’s, el confinamiento, el cierre por decreto de muchas actividades económicas, el miedo, el no poder abrazarnos, enfermedad, muerte, estar a las puertas de una crisis económica global y/o que vivamos días de mucha incertidumbre. Y también luces de esperanza, como el hecho que muchas empresas han abrazado a la fuerza palabras tabúes como teletrabajo, que hay una ola de solidaridad, que nos damos cuenta de pequeñas grandes cosas, de realzar el valor de ciertas profesiones que no tenían la debida consideración social (educación, sanidad, etc.) y que está hablándose del impacto ambiental, social y económico que tiene vivir como lo hacíamos antes del COVID-19.

Y en este entorno VUCA, muchas personas están aprendiendo las habilidades y herramientas que implica el teletrabajar. Desde crear un espacio de trabajo en tu casa, con buena luz, comodidad, etc. hasta luchar con el impulso constante de picotear en la cocina. Y en todo este caos e incertidumbre, se ha extendido el uso de herramientas que antes no eran tan populares. Sí, hablamos de Teams, Trello, Slack para organizar proyectos y, por supuesto, de Skype, Zoom, Circles, Jitsi, etc.

Si hay algo que tienen en común todas ellas es que intentan establecer conexión, coordinación, sentimiento de equipo y comunicación entre personas que no están en el mismo espacio. Y eso genera un reto: ¿Cómo nos comunicamos con estas herramientas de teletrabajo y videoconferencia para que tengamos el mismo impacto que si estuviéramos en la oficina? 

Tu capacidad de influencia y comunicación varia según el entorno en que se genere. En online se pierde cercanía, aumentan los estímulos que pueden distraer a tu audiencia y debes adaptar tu forma de comunicar para lograr inspirar e impactar positivamente

En Make&Talk somos personas de acción. Y además tenemos experiencia en esto de teletrabajar, videoconferencias, etc. desde antes de estar confinados. Todo este aprendizaje nosotr@s lo pudimos hacer para coordinar proyectos de consultoría, organizar el equipo de nuestros TEDx e incluso hacer coaching a ponentes que se encontraban en otros países. Por eso hemos querido iniciar una serie de Directos en Facebook  donde compartimos tips para mejorar nuestra comunicación en tiempos de cambio.

En el primero de estos directos hemos compartido como poder trabajar y comunicarnos desde casa como si estuviéramos en la oficina, la cafetería o el espacio de coworking. Porque queremos que, aunque confinados, podamos volver a pasar a la acción y reactivar la economía.

Los conceptos clave que hemos tratado son los siguientes,

Organización

  • Definir a quién vas a dirigirte.
  • Pensar en las posibles necesidades y problemas que pueda tener.
  • Tratar un tema que pueda ayudar resolver esos problemas y necesidades de tu audiencia.
  • Preparar una agenda de lo que te gustaría decir.
  • Investigar qué se ha dicho ya de ese tema e intentar añadir valor, diferenciarte.
  • Hacer una lista de los elementos que necesitas para la comunicación.
  • Definir qué canal vas a usar. ¿Dónde está tu audiencia? Busca el canal (Instagram Live, LinkedIN, etc.).
  • Preguntarte cómo conectarás con tu audiencia.
  • Fijar la fecha y hora en base a los horarios de tu audiencia.
  • Planificar si lo harás solo, con el equipo y/o acompañado de personas expertas.
  • Planifica cómo hacer actividades en un entorno online que es menos flexible que si estamos todas las personas en una sala.

Preparación

  • Ten papel, boli o el elemento que quieras (Evernote, Google Keep, etc.) para tomar notas.
  • Ten agua para hidratarte y evitar ruidos molestos.
  • Dispón al alcance de tu mano todos los materiales relacionados con el objeto de la reunión. Así evitarás levantarte y «abandonar el plano de cámara».
  • ¿Batería a punto de agotarse en mitad de la reunión? Ten siempre los cables de carga, adaptadores, conectores, etc. que puedas necesitar para que la reunión no se interrumpa.
  • Ten el teléfono móvil a mano, aunque acuérdate de ponerlo en modo silencio para que no se escuchen tonos de mensajes, etc.
  • La iluminación es clave. Sabemos que no tenemos estudios de grabación en casa, pero puedes busca lugares iluminados, evitando sombras, etc.
  • Cuida el fondo de tu video. No pasa nada porque muestres que estás en casa. Eso sí, recuerda que todo comunica. Por eso busca un fondo neutro que comunique los valores que pretendes transmitir.
  • Busca un lugar sin ruidos de ambiente.
  • Emplea auriculares auriculares, como los del móvil, para evitar que el audio de la conferencia se escuche con eco a través de tu microfono.

Comunicación

  • Procura situar la cámara a la altura de los ojos. Te recomendamos mirar a la cámara, no a la pantalla del ordenador, ya que ello transmitirá que estás mirando a los ojos de tu audiencia. Y aumentará tu conexión.
  • Sabemos que las primeras veces cuestan. Por eso ayuda realizar ejercicios de vocalización que te ayuden a mejorar tu dicción. También es importante que te esfuerces más en vocalizar y hablar más pausado, ya que las otras personas pueden tener problemas de recepción de audio y, algo muy importante, solo cuentan con la información que reciben de tu audio y de la pantalla. No disponen de toda la información que transmite tu comunicación corporal.
  • Es importante respetar los turnos de palabra, sobretodo en reuniones con muchas personas.
  • Vigila la ropa que te pones. No es lo mismo comunicarte con tus amistades o el grupo del gym virtual, que hacerlo en un entorno profesional. Quizás no hace falta vestirte de traje, sabemos que estamos en casa. Eso sí, no hace falta hacer de la reunión una fiesta de pijamas.
  • Valora si usar maquillaje (o no).
  • Organiza tu mensaje (ten pensado qué vas a decir y cómo lo vas a decir).
  • ¿Naturalidad vs profesionalidad? Estos días es habitual ver reuniones donde aparecen l@s niñ@s, el perro, el gato, etc. No hagas un drama de esto. Si sucede actúa con naturalidad y prosigue la reunión.

¡Esperamos haberte podido ayudar y te esperamos en nuestro próximo Directo Make&Talk: miércoles 8 de abril de 2020 a las 17h!

¡Estructura tu mensaje!

¡Estructura tu mensaje!

«A veces navegamos con el viento, a veces en contra, pero debemos navegar, no estar a la deriva, ni echar el ancla»

Oliver Wendell Holmes

Cuando sales a la calle, pocas veces sales a pasear sin rumbo. En la mayoría de ocasiones vas al trabajo, al encuentro con una amistad o pareja, etc. Para ello planificas una ruta que te lleve del punto A al punto B. O te la planifican, si eres de las personas que usan un navegador GPS intensivamente.  Entre las múltiples opciones que existen para llegar del punto A al punto B, vas a trazar una ruta en función de si vas a ir en coche, transporte público, andando, etc. y también de si quieres evitar peajes, o ir más rápido, o solo ir en autobús, etc.  Y en toda esta ruta, tu objetivo es claro: llegar al punto B de forma confortable.

Esto que tenemos tan claro para algo que hacemos de forma repetida cada día de nuestra vida, el planificar la ruta, es algo que no siempre se hace cuando preparamos una presentación, una charla o cualquier otra comunicación. Y entonces es cuando ocurren aquellos discursos caóticos, muchas veces interminables y donde no acabas de tener claro qué querían comunicar. Aunque en el caso de la clase política española, por ejemplo, eso ya es intencionado porque se busca aparentar, comunicar, no compartir ninguna idea y dejar al oyente confundido y con la duda de si tienen problemas de comprensión y entendimiento.

 

¿Cuáles son los objetivos de tu mensaje?

En Make&Talk queremos ayudarte para que antes de crear una comunicación planifiques la ruta por la que vas a viajar con tu audiencia para compartir tu idea. Porque queremos que tus mensajes sean claros, inspiren y generen impacto. Y por ello es clave tener una buena estructura de tu mensaje.

Lo primero que debes tener claro antes de iniciar la comunicación es la respuesta a «¿Qué idea quieres compartir?». Siguiendo la analogía viajera, sería equivalente a responder «¿Por qué vas a viajar?». Al igual que respondemos con una frase simple a esta pregunta («por trabajo», «para una cita», «para ir al cine», etc.), también debes ser capaz de responder con una frase simple para definir tu idea. Porque esa será la luz que guiará toda tu comunicación.

La siguiente pregunta a responder es el equivalente a «¿dónde quieres ir?». Cuando inicias un viaje tienes claro que vas a ir a La Habana, a la oficina, al mercado del pueblo, etc. En el caso de la comunicación igual. Debes tener claro si quieres informar de tu idea, generar un cambio en la forma de actuar de quien te escuche, denunciar una injusticia o problema, mejorar el estado de ánimo de quien te escuche haciéndoles reír, etc. Es decir, ¿para qué vas a comunicar tu idea?

Y la tercera fase sería responder a «¿qué quieres que ocurra después de que te escuchen?». Similar a «¿por qué viajas al Delta del Ebro?».

Una vez tienes claro las respuestas a estas preguntas, ya estás a punto para empezar a dibujar las líneas en tu mapa, de encontrar la mejor ruta para ir de A a B. Es como si la brújula hubiera dejado de girar enloquecida y ya tuviera claro dónde están los cuatro puntos cardinales.

 

Estructura del mensaje

Ahora te invitamos a hacer un viaje en el tiempo, a aquella aula de EGB/ESO o cualquiera que fuera el sistema educativo que hayas vivido. En la clase de lengua te explicaban que toda historia tenía una estructura de introducción, nudo, desenlace. Y en Make&Talk nos apasionan los métodos con pocos pasos (como ya sabes en nuestro ebook hemos creado un método en solo 4 pasos para crear historias que sean memorables), así que vamos a respetar las enseñanzas de nuestra infancia. Crea la siguiente estructura para tu mensaje:

  • Introducción: Aproximadamente un 10-20% de la duración de la charla. En esta parte debes exponer el problema/tema que vas a compartir, exponiendo argumentos que expongan la situación actual y la necesidad de algo nuevo, de un cambio, de mejorar, etc.
  • Nudo: En esta parte expondrás los argumentos a favor de tu idea, las posibilidades de cambio que se generan, las oportunidades que se abren…es la parte donde convences a quien te escucha que tu propuesta descansa sobre una base sólida y que en el punto B se vive mucho mejor que en punto A. En esta parte es crucial mantener la tensión narrativa, ya que es una parte extensa (un 60-80% de la duración de tu charla) y, como sabes, captar y mantener la atención en un mundo de redes sociales, ruidos, dispositivos móviles, etc. es un reto al nivel de las mejores epopeyas.
  • Desenlace: En esta parte resumirás lo expuesto y remarcarás los beneficios del punto B respecto del A, lanzando de nuevo el valor añadido por tu idea. Esta parte es clave, ya que es donde acabarás de lograr el objetivo que quieres que ocurra después de que te escuchen.

 

Todavía alguna cosa más 😉

Y en esta estructura clásica, en Make&Talk añadimos tres partes más,

  • La Gran Apertura: Es la primera frase de tu comunicación. Puede ser una pregunta, una frase, una cita o incluso el silencio. Esta primera acción es clave para captar la atención de tu audiencia y lograr que escuchen la introducción y el resto de tu mensaje. Es una frase que te deja con la mismas sensaciones que cuando termina el capítulo de tu serie favorita con el «continuará…».
  • El Discurso Redondo: Es cuando expones en la introducción un ejemplo con el problema que quieres abordar (por ejemplo resolver el sinhogarismo) y en el desenlace recuperas ese ejemplo y personajes, para mostrar cómo vivirían si se adopta tu propuesta.
  • La Llamada a la Acción:  Es la última frase de la estructura. Una frase potente, que resume toda la fuerza de la idea e impulsa a quien te escucha a realizar la acción de cambio que deseas.

Con esta estructura del mensaje puedes salir a comunicar como cuando te citan en un restaurante en Cuba del Vino, que pones el GPS para buscar la mejor ruta para llegar. Porque aunque en el caos se generan muchas ideas, para comunicarlas de forma que inspiren, emocionen y generen impacto, es necesario estructurar el caos para poder ser compartido.

Crea tu propia historia y no imites a nadie

Crea tu propia historia y no imites a nadie

¿Te imaginas que Rosalía hubiera decidido ser una copia de Madonna o de Lady Gaga?

La historia de esta cantante, rechazada en un talent show y que con dos álbumes de estudio ha pasado de ser una vecina de un pueblo de Barcelona a ser conocida a nivel mundial, merece ser estudiada.  Porque aunque nos guste más o menos, ha ido creando su propio estilo, su propia forma de mostrarse en el escenario y de comunicarse. Seguramente, si hubiera apostado por imitar a Lady Gaga o a Madonna, ahora la marca Rosalía no sería la que es. Porque no es ninguna de estas dos marcas/cantantes.

La mente humana, cuando detecta copias y/o imitaciones deja de prestar atención. Si ahora te preguntáramos que nos dijeras alguna diferencia entre las 4 figuras de la imagen anterior, seguramente te costaría decir si eran iguales o no. Tu mente no prestó atención a lo que entendía que eran copias. Y al tratarse de una imitación de los Stormtroopers de la saga Star Wars, el detalle que son figuras de Lego pasa a un segundo plano.

Esto mismo ocurre con las historias. Estamos sujetos a ellas desde nuestra infancia a través de cuentos infantiles, películas, libros…y ahora vídeos de YouTUBE, etc. Con lo que, con el paso de los años, hemos estado expuestos a muchos gigabytes de historias e información.

Según Otto Sharmer, creador de la Teoría U y profesor titular en la Sloan School of Management del MIT, la mayoría de personas escuchan analizando el momento presente mediante patrones adquiridos en el pasado. Es decir, que cuando presentamos nuestra historia, la mayoría de las personas que nos escuchan están analizando lo que les contamos en base a patrones del pasado. Por tanto, si te has decidido a imitar a alguien, van a saltar muchas alarmas.

«La mayoría de las historias que escuchamos o que leemos son lecturas con mensajes»

Maria Guillermina Schneider (2019)

Como dice Maria Guillermina, lo primero de todo para crear una historia es introducir en ella un mensaje que sea útil para las personas a las que te vas a dirigir. Ahora bien, imagínate que eres un publicista de detergentes (un saludo si lo eres). Tu mensaje es que tu detergente limpia bien y mejor que el de la competencia. Y que se vende a un buen precio. Ahora bien… ¿cuántos anuncios de detergentes hemos visto en un año? Y, ¿cuántos anuncios de detergentes recordamos? Allí tienes la respuesta. Visto uno, el resto son imitaciones.

Entonces, ¿qué puedes hacer para crear tu propia historia?

En el mundo de la empresa existe la palabra benchmarking , que consiste en observar qué hacen tus competidores para, a través de las buenas prácticas que detectas, implementar mejoras en tus procesos.  En este caso se trataría de analizar que se está contando en tu mercado sobre la idea, producto o servicio que quieres comunicar.

  • ¿Qué cuentan?
  • ¿Cómo lo hacen?
  • ¿A quien se dirigen?

Esto te ayudará a encontrar formas para diferenciar tu historia de las que ya estamos acostumbrados a escuchar. Volviendo al ejemplo de Rosalía, no me sorprendería que ella y su equipo hubieran analizado qué hacían y cómo lo hacían otras cantantes y estrellas de la música para encontrar la forma de comunicar su marca.

Otra forma de poder crear historias únicas es basarte en algo único: la propia historia de tu vida. Lo que tú has vivido es único. Sí, quizás las grandes alegrías, desafíos y dramas de la humanidad se han contado desde antaño. Pero lo que te ocurrió el pasado martes en la oficina cuando llego tu compañero con una bandeja de dulces para celebrar su cumpleaños  solo lo viviste tú. Por eso,coge papel y lápiz. Busca un espacio tranquilo donde no te molesten. Deja el smartphone en modo avión. Y vamos a abrir el baúl de los recuerdos. ¿Qué ha ocurrido que sea relevante para ti en tu vida? ¿Qué momentos graciosos, tristes, de aprendizaje, etc. recuerdas? ¿Qué lecciones puedes sacar de cada uno de estos instantes? Dibuja, escribe y guarda esa lista como oro en paño, ya que tiene mucho valor. Acabas de crear una lista de momentos de tu vida que pueden servir para crear historias que comuniquen tus ideas de forma que emocionen e inspiren. Y sin imitación.

Finalmente no tengas miedo de mostrarte. Sé tú mism@. Cociner@s hay much@s, solo que María Marte tiene su estilo de expresar su cocina. Ferran Adrià el suyo. Carme Ruscalleda el suyo. ¿Me entiendes? Como dice Chimamanda Adichie en su TED Talk de 2009 , debemos encontrar nuestra propia voz. Y eso incluye que quizás utilizas expresiones diferentes, tienes una forma de expresarlo… Solo hace falta que leas un post de cada miembro del equipo de Make&Talk. Observarás que cada integrante del equipo tiene su propia voz. Así que, ¿compartes tu historia con nosotros?

 

Cuatro preguntas para definir el storytelling de una presentación

Cuatro preguntas para definir el storytelling de una presentación

Estamos tan acostumbrados a ver presentaciones con PowerPoints llenos de listas de viñetas y de texto y con datos presentados (casi) en bruto que a veces olvidamos que tras todo ello, hay una historia que contar.
El neurocientífico Dr. John Medina, en su libro Brain Rules, tiene un capítulo entero dedicado a por qué el cerebro no le presta atención a las cosas aburridas y cómo evitar que no nos presten la atención debida cuando queremos que nos escuchen.
Cuando tenemos interés en algo o alguien, o es importante para nosotros por algún motivo, tendemos a prestarle atención. Cuando estaba embarazada de mis hijos, solo veía embarazadas por la calle, cosa que por supuesto, he dejado de ver con el tiempo. No es que no haya mujeres embarazadas, es que no les presto atención.

Además, el cerebro recuerda más fácilmente y durante más tiempo aquellos sucesos que tienen un componente emocional que los sucesos neutros. Haz memoria: ¿qué sucesos recuerdas de cuando tenías 9 años? Seguramente todos ellos tienen algo en común y es, precisamente, esta parte emocional (que no necesariamente será buena, ojo, pero sí emocional).

Y una más: si no pillamos la esencia de una información, será difícil que prestemos atención a los detalles. Vamos, que total, para qué, si no nos vamos a enterar igual. Para evitar que el cerebro de nuestra audiencia nos juegue una mala pasada, tendremos que estructurar de una forma lógica la información que presentamos, de forma organizada y empezando por lo principal, por las ideas principales.

Aunque creamos que tenemos superpoderes, en realidad nuestro cerebro se resiste a la multitarea. Haz la prueba: prueba a poner una canción y, mientras prestas atención a su letra, trata de leer este texto. Es imposible. No puedes hacer las dos cosas a la vez. Así que, para ponérselo fácil a nuestra audiencia, vamos a ver cómo podemos definir la narrativa de nuestras presentaciones para que nuestra audiencia nos preste toda su atención.

A ello:

 

¿Quién es tu audiencia?

Tu audiencia va a marcar tanto el tono como la narrativa de la presentación. No es lo mismo dirigirte a un grupo de emprendedores novatos que a la junta directiva de una empresa del IBEX. Ni es lo mismo que la charla sea en una asociación de familias numerosas que un grupo formado por profesorado universitario. Los ejemplos, las anécdotas y las historias con las que ilustrarás tus ideas tienen que ser diferentes en cada caso y, por lo tanto, lo será la narrativa a utilizar.
Conocer bien a tu audiencia es una obligación y es lo primero que tienes que hacer cuando te enfrentas al papel en blanco. En este artículo tienes más información sobre cómo investigar a tu audiencia.

 

¿Cuál es el objetivo de la presentación?

La audiencia también va a marcar el objetivo de tu presentación. El objetivo de una presentación es el que manda a la hora de definir nuestra narrativa y vendrá marcado, en cierto modo, por el tipo de audiencia a la que nos dirijamos. ¿Se trata de una presentación informativa o persuasiva? ¿Queremos colocar algún mensaje de venta o persuadir a nuestro público para que realice alguna acción o cambien de opinión respecto a algún tema?
Según nuestro objetivo, tendremos que elegir una estructura para ir contruyendo nuestra comunicación en base a ella, así que este punto es crucial conocerlo antes de empezar a escribir o a dar forma a nuestra idea.
Otra pregunta que nos ayudaría a llegar a nuestro objetivo podría ser qué problema tiene mi audiencia que yo puedo solucionar.

 

¿Cómo puedo solucionar su problema?

Nuestro público tiene un «problema». Este problema puede ser que desconozcan una información o que no sepan algo que nosotros sí sabemos. Identificar el problema nos ha ayudado a conocer nuestro objetivo y ahora tenemos que ver lo que nosotros podemos aportar en la solución.
Esta respuesta puede ser conocimiento puro, ideas nuevas sobre algo que ya sabían, un nuevo punto de vista. También puede ser un método que tú conoces y ellos puedan empezar a aplicar después de tu charla. O un producto o servicio que les facilite la vida. Tú puedes transformar su vida y les vas a explicar cómo.

 

¿Cómo puedo llegar mejor a ellos?

Finalmente, la última pregunta nos ayudará a descubrir cuál es el mejor camino para trasladar nuestro mensaje. ¿Sería mejor utilizar datos o una historia? ¿Es mejor una u otra fotografía? ¿Con qué ejemplos se van a identificar mejor? ¿Tengo alguna anécdota que pueda encajar en mi charla? ¿Un ejercicio práctico puede servir para que se vea claramente la mejoría? ¿Interactúo con alguna herramienta?
Estas respuestas vendrán de la mano de las anteriores. Sin saber quién es mi audiencia o cuál es mi objetivo (y el problema de la audiencia), o cómo puedo solucionar este problema no puedo saber cómo será la mejor ruta para lograr mi propósito.

Como ves, es un diagrama en el que sin la respuesta a la anterior pregunta, no se puede continuar. Claro que podríamos seguir improvisando nuestras presentaciones y alegando que no tenemos tiempo y podría darnos igual que nuestra audiencia se aburriera como un hongo… Pero, concédete el placer del trabajo bien hecho y prueba a contestar a estas preguntas la próxima vez que tengas que hacer una presentación. Tu público te lo agradecerá y tú triunfarás como nunca antes lo habías hecho.