Una guía para hablar en público: 10 pasos clave

Una guía para hablar en público: 10 pasos clave

«La gente que dispone del sentido de la visión tiene miedo de hablar ante una sala llena de personas. La gente ciega tiene miedo de hablar ante una sala vacía.»

Isaac Lidsky

Hablar en público es uno de los retos de muchas personas. Podríamos echarle la culpa al sistema educativo, aunque lo cierto es que también supone un desafío para personas que provienen de culturas donde la oratoria se practica más, como es el caso de USA.

Para nosotros se trata de un arte que todo el mundo puede aprender. Y como todo arte, mejorarlo es un camino infinito que requiere esfuerzo, compromiso y pasión por ir mejorando.

Para aquellas personas que queréis aprender a hablar en público y/o que queréis mejorar vuestra habilidad, os hemos preparado una guía que os ayudará, en solo 10 pasos, a tener en cuenta las piezas para construir una presentación que impacte, inspire y genere cambios positivos.

En esta guía encontrarás una introducción a los siguientes pasos,

  1. Audiencia
  2. Ethos, pathos, logos, kairos
  3. Miedos
  4. La maldición del conocimiento
  5. Recursos
  6. Storytelling
  7. Presentaciones con Powerpoint
  8. No solo de Powerpoint viven las presentaciones
  9. Conecta con tu audiencia
  10. Disfruta y haz disfrutar

Puedes descargarte la guía aquí mismo:

Y por supuesto, si quieres seguir mejorando tus habilidades de presentación o crear presentaciones que te ayuden a obtener el éxito que mereces, puedes suscribirte a nuestro blog, estar atento a nuestros cursos online y formaciones y, por supuesto, contactar con nosotros.

¿Caminamos juntos hacia el paso 11?

Directos M&T #1:  Cómo comunicar y trabajar desde tu casa

Directos M&T #1: Cómo comunicar y trabajar desde tu casa

«Hay literalmente miles de maneras de coordinar y conectar grupos de personas que no existían hace una generación.»

Seth Godin – 2008

¿Quien nos iba a decir hace unos meses que el mayor impulsor de cambios en las empresas sería un virus llamado COVID-19? Hay efectos negativos como ERTE’s, el confinamiento, el cierre por decreto de muchas actividades económicas, el miedo, el no poder abrazarnos, enfermedad, muerte, estar a las puertas de una crisis económica global y/o que vivamos días de mucha incertidumbre. Y también luces de esperanza, como el hecho que muchas empresas han abrazado a la fuerza palabras tabúes como teletrabajo, que hay una ola de solidaridad, que nos damos cuenta de pequeñas grandes cosas, de realzar el valor de ciertas profesiones que no tenían la debida consideración social (educación, sanidad, etc.) y que está hablándose del impacto ambiental, social y económico que tiene vivir como lo hacíamos antes del COVID-19.

Y en este entorno VUCA, muchas personas están aprendiendo las habilidades y herramientas que implica el teletrabajar. Desde crear un espacio de trabajo en tu casa, con buena luz, comodidad, etc. hasta luchar con el impulso constante de picotear en la cocina. Y en todo este caos e incertidumbre, se ha extendido el uso de herramientas que antes no eran tan populares. Sí, hablamos de Teams, Trello, Slack para organizar proyectos y, por supuesto, de Skype, Zoom, Circles, Jitsi, etc.

Si hay algo que tienen en común todas ellas es que intentan establecer conexión, coordinación, sentimiento de equipo y comunicación entre personas que no están en el mismo espacio. Y eso genera un reto: ¿Cómo nos comunicamos con estas herramientas de teletrabajo y videoconferencia para que tengamos el mismo impacto que si estuviéramos en la oficina? 

Tu capacidad de influencia y comunicación varia según el entorno en que se genere. En online se pierde cercanía, aumentan los estímulos que pueden distraer a tu audiencia y debes adaptar tu forma de comunicar para lograr inspirar e impactar positivamente

En Make&Talk somos personas de acción. Y además tenemos experiencia en esto de teletrabajar, videoconferencias, etc. desde antes de estar confinados. Todo este aprendizaje nosotr@s lo pudimos hacer para coordinar proyectos de consultoría, organizar el equipo de nuestros TEDx e incluso hacer coaching a ponentes que se encontraban en otros países. Por eso hemos querido iniciar una serie de Directos en Facebook  donde compartimos tips para mejorar nuestra comunicación en tiempos de cambio.

En el primero de estos directos hemos compartido como poder trabajar y comunicarnos desde casa como si estuviéramos en la oficina, la cafetería o el espacio de coworking. Porque queremos que, aunque confinados, podamos volver a pasar a la acción y reactivar la economía.

Los conceptos clave que hemos tratado son los siguientes,

Organización

  • Definir a quién vas a dirigirte.
  • Pensar en las posibles necesidades y problemas que pueda tener.
  • Tratar un tema que pueda ayudar resolver esos problemas y necesidades de tu audiencia.
  • Preparar una agenda de lo que te gustaría decir.
  • Investigar qué se ha dicho ya de ese tema e intentar añadir valor, diferenciarte.
  • Hacer una lista de los elementos que necesitas para la comunicación.
  • Definir qué canal vas a usar. ¿Dónde está tu audiencia? Busca el canal (Instagram Live, LinkedIN, etc.).
  • Preguntarte cómo conectarás con tu audiencia.
  • Fijar la fecha y hora en base a los horarios de tu audiencia.
  • Planificar si lo harás solo, con el equipo y/o acompañado de personas expertas.
  • Planifica cómo hacer actividades en un entorno online que es menos flexible que si estamos todas las personas en una sala.

Preparación

  • Ten papel, boli o el elemento que quieras (Evernote, Google Keep, etc.) para tomar notas.
  • Ten agua para hidratarte y evitar ruidos molestos.
  • Dispón al alcance de tu mano todos los materiales relacionados con el objeto de la reunión. Así evitarás levantarte y «abandonar el plano de cámara».
  • ¿Batería a punto de agotarse en mitad de la reunión? Ten siempre los cables de carga, adaptadores, conectores, etc. que puedas necesitar para que la reunión no se interrumpa.
  • Ten el teléfono móvil a mano, aunque acuérdate de ponerlo en modo silencio para que no se escuchen tonos de mensajes, etc.
  • La iluminación es clave. Sabemos que no tenemos estudios de grabación en casa, pero puedes busca lugares iluminados, evitando sombras, etc.
  • Cuida el fondo de tu video. No pasa nada porque muestres que estás en casa. Eso sí, recuerda que todo comunica. Por eso busca un fondo neutro que comunique los valores que pretendes transmitir.
  • Busca un lugar sin ruidos de ambiente.
  • Emplea auriculares auriculares, como los del móvil, para evitar que el audio de la conferencia se escuche con eco a través de tu microfono.

Comunicación

  • Procura situar la cámara a la altura de los ojos. Te recomendamos mirar a la cámara, no a la pantalla del ordenador, ya que ello transmitirá que estás mirando a los ojos de tu audiencia. Y aumentará tu conexión.
  • Sabemos que las primeras veces cuestan. Por eso ayuda realizar ejercicios de vocalización que te ayuden a mejorar tu dicción. También es importante que te esfuerces más en vocalizar y hablar más pausado, ya que las otras personas pueden tener problemas de recepción de audio y, algo muy importante, solo cuentan con la información que reciben de tu audio y de la pantalla. No disponen de toda la información que transmite tu comunicación corporal.
  • Es importante respetar los turnos de palabra, sobretodo en reuniones con muchas personas.
  • Vigila la ropa que te pones. No es lo mismo comunicarte con tus amistades o el grupo del gym virtual, que hacerlo en un entorno profesional. Quizás no hace falta vestirte de traje, sabemos que estamos en casa. Eso sí, no hace falta hacer de la reunión una fiesta de pijamas.
  • Valora si usar maquillaje (o no).
  • Organiza tu mensaje (ten pensado qué vas a decir y cómo lo vas a decir).
  • ¿Naturalidad vs profesionalidad? Estos días es habitual ver reuniones donde aparecen l@s niñ@s, el perro, el gato, etc. No hagas un drama de esto. Si sucede actúa con naturalidad y prosigue la reunión.

¡Esperamos haberte podido ayudar y te esperamos en nuestro próximo Directo Make&Talk: miércoles 8 de abril de 2020 a las 17h!

Cómo comunicar y trabajar en remoto como si estuvieras en la oficina

Cómo comunicar y trabajar en remoto como si estuvieras en la oficina

En el año 2012 trabajaba en la Fundación Euskampus. Desarrollábamos el campus de excelencia de la Universidad del País Vasco. Nuestro equipo estaba deslocalizado: cuatro personas trabajaban en el campus de Bizkaia, con sede en Leioa, dos personas trabajaban desde Francia, una desde San Sebastián y yo misma desde Vitoria-Gasteiz. Os podéis hacer una idea de la importancia de comunicar en remoto en un proyecto de estas características.

Éramos un equipo de alto rendimiento. Un equipo que necesitaba remar en todo momento en la misma dirección, lanzar exactamente los mismos mensajes… Para ello, necesitábamos algo más que videoconferencias, como os podéis imaginar. Trabajar en remoto no necesariamente es hacer reuniones y reuniones cada día. Exige una estrategia, planificación y preparación, no solo del trabajo, sino del equipo.

¿Cómo conseguimos comunicar en remoto?

Por un lado tenemos la planificación y estrategia. Cómo vamos a conseguir trabajar como un equipo sin estar juntos como tal. Hay que tener un plan y este plan tiene que detallar con precisión qué es lo que hace cada uno y qué tareas va a desarrollar. No se trata de fiscalizar el trabajo ni de no tener autonomía o independencia: se trata de saber exactamente qué estás haciendo hoy o mañana o qué evento tendrás la semana que viene, para poder trabajar de forma coordinada.

Esto se consigue de muchas formas pero para empezar, una de ellas es sincronizar los calendarios. Así, los miembros del equipo pueden saber en qué están trabajando los demás. También es crucial la comunicación en el equipo y no me refiero a un grupo de WhatsApp, que también… pero claro, un grupo que sirva para el fin para el que se crea: compartir momentos de trabajo, hacer consultas urgentes… o simplemente enviar un chiste. Ahora bien, ¿funciona WhatsApp para todos los equipos o para todas nuestras comunicaciones? No, ni de lejos.

WhatsApp está muy bien para lo que os digo: comunicaciones urgentes, puntuales, enviar una foto rápida… Pero hace falta otra herramienta que permita trabajar y colaborar en remoto. En aquel momento nosotros lo resolvimos con Dropbox Pro y Evernote Pro. Un disco duro virtual que nos permitía sincronizar archivos y que todos los tuviéramos disponibles en cualquier momento.

Evernote lo utilizábamos para tomar nuestras notas o elaborar y editar documentos de forma colaborativa. Cada proyecto tenía una libreta diferente y los miembros del equipo podíamos aportar en las libretas de los proyectos que no eran nuestros.

Hoy hay otros sistemas y otras herramientas, Slack, Trello… para gestión de proyectos, para conversaciones asíncronas. Hay que ver cuáles son las que más y mejor se adaptan a tu equipo y sus circunstancias porque esta es una decisión clave.

¿Y cómo comunicamos con el exterior?

Porque verse las caras es fundamental, claro… Nosotros las semanas que, por lo que fuera, no teníamos reunión física, quedábamos un día para tomar un café y contarnos en qué andábamos. En aquel momento usábamos Hangouts de Google. Ahora mismo hay decenas de herramientas en el mercado. Seguramente en estos días habrás recibido cientos de notificaciones sugiriendo usar unas u otras. No todas son iguales ni todas sirven para lo mismo. No es lo mismo una herramienta para hacer una videoconferencia que para un taller o una clase. Siempre hay que preguntarse el ¿para qué? de las cosas.

Además, no es lo mismo comunicar en remoto pensando en que hoy tienes una reunión que cuando sabes que no la tienes. ¿No?

Y luego tenemos la comunicación digital, las redes sociales, la web… Tu comunicación debería reflejar tu esencia sin perder de vista su entorno… En estos días raros estamos asistiendo a un despliegue de medios en lo digital bastante importante… pero conviene no entrar en ningún sitio como un elefante en una cacharrería y tener esa planificación y esa estrategia de la que hemos hablado. Pero esto ya es harina de otro costal y merece otro artículo más en profundidad.

¿Cómo os apañáis vosotros? ¿Tenéis alguna estrategia para trabajar en remoto y comunicar este trabajo?

¡Estructura tu mensaje!

¡Estructura tu mensaje!

«A veces navegamos con el viento, a veces en contra, pero debemos navegar, no estar a la deriva, ni echar el ancla»

Oliver Wendell Holmes

Cuando sales a la calle, pocas veces sales a pasear sin rumbo. En la mayoría de ocasiones vas al trabajo, al encuentro con una amistad o pareja, etc. Para ello planificas una ruta que te lleve del punto A al punto B. O te la planifican, si eres de las personas que usan un navegador GPS intensivamente.  Entre las múltiples opciones que existen para llegar del punto A al punto B, vas a trazar una ruta en función de si vas a ir en coche, transporte público, andando, etc. y también de si quieres evitar peajes, o ir más rápido, o solo ir en autobús, etc.  Y en toda esta ruta, tu objetivo es claro: llegar al punto B de forma confortable.

Esto que tenemos tan claro para algo que hacemos de forma repetida cada día de nuestra vida, el planificar la ruta, es algo que no siempre se hace cuando preparamos una presentación, una charla o cualquier otra comunicación. Y entonces es cuando ocurren aquellos discursos caóticos, muchas veces interminables y donde no acabas de tener claro qué querían comunicar. Aunque en el caso de la clase política española, por ejemplo, eso ya es intencionado porque se busca aparentar, comunicar, no compartir ninguna idea y dejar al oyente confundido y con la duda de si tienen problemas de comprensión y entendimiento.

 

¿Cuáles son los objetivos de tu mensaje?

En Make&Talk queremos ayudarte para que antes de crear una comunicación planifiques la ruta por la que vas a viajar con tu audiencia para compartir tu idea. Porque queremos que tus mensajes sean claros, inspiren y generen impacto. Y por ello es clave tener una buena estructura de tu mensaje.

Lo primero que debes tener claro antes de iniciar la comunicación es la respuesta a «¿Qué idea quieres compartir?». Siguiendo la analogía viajera, sería equivalente a responder «¿Por qué vas a viajar?». Al igual que respondemos con una frase simple a esta pregunta («por trabajo», «para una cita», «para ir al cine», etc.), también debes ser capaz de responder con una frase simple para definir tu idea. Porque esa será la luz que guiará toda tu comunicación.

La siguiente pregunta a responder es el equivalente a «¿dónde quieres ir?». Cuando inicias un viaje tienes claro que vas a ir a La Habana, a la oficina, al mercado del pueblo, etc. En el caso de la comunicación igual. Debes tener claro si quieres informar de tu idea, generar un cambio en la forma de actuar de quien te escuche, denunciar una injusticia o problema, mejorar el estado de ánimo de quien te escuche haciéndoles reír, etc. Es decir, ¿para qué vas a comunicar tu idea?

Y la tercera fase sería responder a «¿qué quieres que ocurra después de que te escuchen?». Similar a «¿por qué viajas al Delta del Ebro?».

Una vez tienes claro las respuestas a estas preguntas, ya estás a punto para empezar a dibujar las líneas en tu mapa, de encontrar la mejor ruta para ir de A a B. Es como si la brújula hubiera dejado de girar enloquecida y ya tuviera claro dónde están los cuatro puntos cardinales.

 

Estructura del mensaje

Ahora te invitamos a hacer un viaje en el tiempo, a aquella aula de EGB/ESO o cualquiera que fuera el sistema educativo que hayas vivido. En la clase de lengua te explicaban que toda historia tenía una estructura de introducción, nudo, desenlace. Y en Make&Talk nos apasionan los métodos con pocos pasos (como ya sabes en nuestro ebook hemos creado un método en solo 4 pasos para crear historias que sean memorables), así que vamos a respetar las enseñanzas de nuestra infancia. Crea la siguiente estructura para tu mensaje:

  • Introducción: Aproximadamente un 10-20% de la duración de la charla. En esta parte debes exponer el problema/tema que vas a compartir, exponiendo argumentos que expongan la situación actual y la necesidad de algo nuevo, de un cambio, de mejorar, etc.
  • Nudo: En esta parte expondrás los argumentos a favor de tu idea, las posibilidades de cambio que se generan, las oportunidades que se abren…es la parte donde convences a quien te escucha que tu propuesta descansa sobre una base sólida y que en el punto B se vive mucho mejor que en punto A. En esta parte es crucial mantener la tensión narrativa, ya que es una parte extensa (un 60-80% de la duración de tu charla) y, como sabes, captar y mantener la atención en un mundo de redes sociales, ruidos, dispositivos móviles, etc. es un reto al nivel de las mejores epopeyas.
  • Desenlace: En esta parte resumirás lo expuesto y remarcarás los beneficios del punto B respecto del A, lanzando de nuevo el valor añadido por tu idea. Esta parte es clave, ya que es donde acabarás de lograr el objetivo que quieres que ocurra después de que te escuchen.

 

Todavía alguna cosa más 😉

Y en esta estructura clásica, en Make&Talk añadimos tres partes más,

  • La Gran Apertura: Es la primera frase de tu comunicación. Puede ser una pregunta, una frase, una cita o incluso el silencio. Esta primera acción es clave para captar la atención de tu audiencia y lograr que escuchen la introducción y el resto de tu mensaje. Es una frase que te deja con la mismas sensaciones que cuando termina el capítulo de tu serie favorita con el «continuará…».
  • El Discurso Redondo: Es cuando expones en la introducción un ejemplo con el problema que quieres abordar (por ejemplo resolver el sinhogarismo) y en el desenlace recuperas ese ejemplo y personajes, para mostrar cómo vivirían si se adopta tu propuesta.
  • La Llamada a la Acción:  Es la última frase de la estructura. Una frase potente, que resume toda la fuerza de la idea e impulsa a quien te escucha a realizar la acción de cambio que deseas.

Con esta estructura del mensaje puedes salir a comunicar como cuando te citan en un restaurante en Cuba del Vino, que pones el GPS para buscar la mejor ruta para llegar. Porque aunque en el caos se generan muchas ideas, para comunicarlas de forma que inspiren, emocionen y generen impacto, es necesario estructurar el caos para poder ser compartido.

Crea tu propia historia y no imites a nadie

Crea tu propia historia y no imites a nadie

¿Te imaginas que Rosalía hubiera decidido ser una copia de Madonna o de Lady Gaga?

La historia de esta cantante, rechazada en un talent show y que con dos álbumes de estudio ha pasado de ser una vecina de un pueblo de Barcelona a ser conocida a nivel mundial, merece ser estudiada.  Porque aunque nos guste más o menos, ha ido creando su propio estilo, su propia forma de mostrarse en el escenario y de comunicarse. Seguramente, si hubiera apostado por imitar a Lady Gaga o a Madonna, ahora la marca Rosalía no sería la que es. Porque no es ninguna de estas dos marcas/cantantes.

La mente humana, cuando detecta copias y/o imitaciones deja de prestar atención. Si ahora te preguntáramos que nos dijeras alguna diferencia entre las 4 figuras de la imagen anterior, seguramente te costaría decir si eran iguales o no. Tu mente no prestó atención a lo que entendía que eran copias. Y al tratarse de una imitación de los Stormtroopers de la saga Star Wars, el detalle que son figuras de Lego pasa a un segundo plano.

Esto mismo ocurre con las historias. Estamos sujetos a ellas desde nuestra infancia a través de cuentos infantiles, películas, libros…y ahora vídeos de YouTUBE, etc. Con lo que, con el paso de los años, hemos estado expuestos a muchos gigabytes de historias e información.

Según Otto Sharmer, creador de la Teoría U y profesor titular en la Sloan School of Management del MIT, la mayoría de personas escuchan analizando el momento presente mediante patrones adquiridos en el pasado. Es decir, que cuando presentamos nuestra historia, la mayoría de las personas que nos escuchan están analizando lo que les contamos en base a patrones del pasado. Por tanto, si te has decidido a imitar a alguien, van a saltar muchas alarmas.

«La mayoría de las historias que escuchamos o que leemos son lecturas con mensajes»

Maria Guillermina Schneider (2019)

Como dice Maria Guillermina, lo primero de todo para crear una historia es introducir en ella un mensaje que sea útil para las personas a las que te vas a dirigir. Ahora bien, imagínate que eres un publicista de detergentes (un saludo si lo eres). Tu mensaje es que tu detergente limpia bien y mejor que el de la competencia. Y que se vende a un buen precio. Ahora bien… ¿cuántos anuncios de detergentes hemos visto en un año? Y, ¿cuántos anuncios de detergentes recordamos? Allí tienes la respuesta. Visto uno, el resto son imitaciones.

Entonces, ¿qué puedes hacer para crear tu propia historia?

En el mundo de la empresa existe la palabra benchmarking , que consiste en observar qué hacen tus competidores para, a través de las buenas prácticas que detectas, implementar mejoras en tus procesos.  En este caso se trataría de analizar que se está contando en tu mercado sobre la idea, producto o servicio que quieres comunicar.

  • ¿Qué cuentan?
  • ¿Cómo lo hacen?
  • ¿A quien se dirigen?

Esto te ayudará a encontrar formas para diferenciar tu historia de las que ya estamos acostumbrados a escuchar. Volviendo al ejemplo de Rosalía, no me sorprendería que ella y su equipo hubieran analizado qué hacían y cómo lo hacían otras cantantes y estrellas de la música para encontrar la forma de comunicar su marca.

Otra forma de poder crear historias únicas es basarte en algo único: la propia historia de tu vida. Lo que tú has vivido es único. Sí, quizás las grandes alegrías, desafíos y dramas de la humanidad se han contado desde antaño. Pero lo que te ocurrió el pasado martes en la oficina cuando llego tu compañero con una bandeja de dulces para celebrar su cumpleaños  solo lo viviste tú. Por eso,coge papel y lápiz. Busca un espacio tranquilo donde no te molesten. Deja el smartphone en modo avión. Y vamos a abrir el baúl de los recuerdos. ¿Qué ha ocurrido que sea relevante para ti en tu vida? ¿Qué momentos graciosos, tristes, de aprendizaje, etc. recuerdas? ¿Qué lecciones puedes sacar de cada uno de estos instantes? Dibuja, escribe y guarda esa lista como oro en paño, ya que tiene mucho valor. Acabas de crear una lista de momentos de tu vida que pueden servir para crear historias que comuniquen tus ideas de forma que emocionen e inspiren. Y sin imitación.

Finalmente no tengas miedo de mostrarte. Sé tú mism@. Cociner@s hay much@s, solo que María Marte tiene su estilo de expresar su cocina. Ferran Adrià el suyo. Carme Ruscalleda el suyo. ¿Me entiendes? Como dice Chimamanda Adichie en su TED Talk de 2009 , debemos encontrar nuestra propia voz. Y eso incluye que quizás utilizas expresiones diferentes, tienes una forma de expresarlo… Solo hace falta que leas un post de cada miembro del equipo de Make&Talk. Observarás que cada integrante del equipo tiene su propia voz. Así que, ¿compartes tu historia con nosotros?

 

5 preguntas para ayudarte a definir tu idea

5 preguntas para ayudarte a definir tu idea

¿Y qué idea te gustaría compartir con el mundo?

Esta es una pregunta que siempre hacemos en las entrevistas a potenciales ponentes TEDx y también a nuestros clientes cuando quieren preparar una presentación.  Y como seguramente te imaginas, las caras que solemos ver son de sorpresa, se genera un silencio y empieza un mini discurso en el que nos explican el tema sobre el que son expertos, problemas que se encuentran, su visión de lo que podría hacerse, etc. En definitiva, se van por las ramas.

Decía sir Richard Branson que una idea está clara cuando eres capaz de resumirla en una frase y que incluso tus abuelos puedan entenderla. Y llegar a destilar esta frase, esta esencia que condensa todas las palabras de tu presentación, puede llegar a ser un trabajo que requiere de mucho esfuerzo.

Cuando empezamos a pensar en lo que vamos a comunicar, normalmente nos fijamos en nuestra experiencia. Eso es un amplio campo fértil, lleno de bosques y árboles con frondosas ramas. Y a nosotros, nos interesa una. Quizás una que aún no ha brotado en ese campo y que durante el proceso de definir la idea pueda surgir y convertirse en ese momento eureka.

Por ello te proponemos 5 preguntas a hacerte para encontrar esa idea que emocione,que inspire y que sea la luz que guíe el desarrollo de tu presentación.

La primera pregunta qué debemos hacernos es ¿sobre qué temas somos expertos? 

No ya solo lo que hemos estudiado o en lo que trabajamos. Muchas veces podemos encontrar ideas interesantes en nuestras aficiones, en cosas que nos han ocurrido en nuestra vida o incluso en lo que vivimos en unas vacaciones o un viaje. Incluso puede ser que encontremos relaciones cruzadas entre todo ello.

Esto nos definirá el campo de ideas en el que seguiremos avanzando a la siguiente pregunta, ¿quienes son las personas con las que vas a comunicarte? 

Muchas veces he asistido a convenciones de ventas donde el director de turno sale a presentar y la idea que lanza se resume a «hemos de vender más» argumentando que los beneficios de la empresa han de crecer un tantos % y si no habrá que despedir gente. ¿Consideráis que esa es una idea que hará que vuestro equipo de ventas salga motivado a la calle? Lo normal es que más pronto que tarde actualicen su LinkedIN y acepten la primera oferta que les mejore y/o iguale las condiciones económicas.

También he visto como muchos ponentes TEDx quieren explicar lo buenos que son y todo lo genial que hacen en su trabajo. Y les cuesta reflexionar, hacerse la pregunta de «después de escuchar que eres un crack, ¿qué habrá cambiado en la vida de quien te escuche?»…hasta reconocer que «nada habrá cambiado». Lo cual es falso, seguramente esas personas no querrán volver a escuchar una presentación del ponente.

Por ello, antes de empezar a buscar qué idea compartiremos, necesitamos crear un vínculo imaginario con nuestra audiencia. ¿Son jóvenes, jóvenes entre 25 y 35 años, jóvenes entre 35 y 45 años y/o jóvenes de más de 45 años? Algo como la edad hace que una broma sobre «El Un, Dos, Tres» (programa popular en la televisión española en la década de los 80) no tenga sentido si la mayoría de tu audiencia tiene menos de 40 años.

También es importante plantearte si el auditorio es experto en el tema o es un evento de divulgación. Por ejemplo, el nivel de profundidad de la idea  no es el mismo si hablamos de banca ética en un TEDx como hizo Marcos Eguiguren   , a que si el mismo Marcos lo hace en otro foro más técnico.

La tercera pregunta que solemos plantear es ¿qué problema o necesidad planteamos resolver?

Decía Drew Dudley en su TEDx Talk de 2010  que muchas veces no somos conscientes del poder que tienen nuestras palabras para inspirar cambios profundos en las vidas de las personas que nos escuchan. Y sí, es verdad que a veces nosotros comunicamos una idea y hay personas que les inspira una parte de nuestra presentación que no tiene que ver estrictamente con el mensaje. Y eso forma parte de la magia del arte de presentar…por más que lo intentamos, nunca tenemos el control de todo lo que ocurre.

Y precisamente por ello, debemos intentar planificar al máximo lo que queremos conseguir. Por ello, ya que conocemos cosas sobre nuestra audiencia (edad, formación, si esperan una chara más técnica, etc.) podemos plantearnos qué problemas pueden tener o que situaciones se dan en su día a día que nuestra idea puede aliviar e incluso solventar. Por ejemplo, en la entrevista a Javier Goyeneche (presidente de Ecoalf), tiene claro que la audiencia a la que se dirige está preocupada por el medio ambiente y la preservación del planeta, así como la economía circular. Por eso la idea que quiere compartir es que su empresa aprovecha residuos para producir prendas de moda y que vestirse siendo más respetuoso con el Planeta es posible.  ¿Qué conocimientos, experiencia, ideas tienes tú que pueden ayudar a solventar necesidades de otras personas?

Y eso nos lleva a la cuarta cuestión, ¿qué te gustaría que ocurriera después de tu presentación?

Esta es una pregunta de filtraje. Las tres preguntas anteriores nos habían generado explosiones de ideas, habíamos iniciado procesos de dispersión. Sin embargo esta es una pregunta que comienza a limitar. Por ejemplo, en la entrevista a Javier, imagino que lo que a él le gustaría es que supieras que existe Ecoalf, que es respetuosa con el medio ambiente y que compres sus productos. Por eso en la entrevista comparte la idea que comparte y no la idea, que seguramente tenga, de que el proceso de producir unas zapatillas es mejor si se hace con una máquina A que con una máquina B, o con tal o cual material.

Por eso es bueno que te plantees qué te gustaría que ocurriera cuando hayas dicho la última palabra, cuando todo acabe y la gente vuelva a su rutina. Puede ser que hayas querido informarles de que existe algo, querer convencerlos que inicien un cambio en su rutina… Todo está bien mientras tú lo tengas claro.  Eso sí, no todas las ideas serán válidas para ello.

Después también es bueno que te preguntes ¿qué grado de obviedad tiene cada idea?  Sí, obviedad. Tendemos a endiosar nuestras propias ideas y la realidad es que el mundo sigue girando sin ellas. Prueba de ello es que una de cada tres start-ups cierra antes del primer año. Todas tenían una buena idea detrás. Nadie ha notado que hayan desaparecido…ni tan siquiera que hayan existido.

Así que este ejercicio de humildad te permitirá filtrar qué ideas son más superficiales, cuales más innovadoras, etc. Y esto te permite calibrar qué idea vas a usar para tu próxima presentación. Por ejemplo, si solo tienes 5 minutos, quizás es bueno elegir una idea que no requiera de mucha argumentación para ser comprendida. Obviamente, esa idea quizás no sea la mejor si dispones de 50 minutos o más de presentación.  Otro ejemplo sería el grado de experiencia de tu audiencia. Si son personas que conocen el tema de lo que hablas, quizás buscarás ideas que sean más disruptivas, para sorprenderles, mostrar algo nuevo. Sin embargo, si son personas que provienen de otros campos de experiencia, la idea a seleccionar debe ser más tradicional para informar y transmitir conocimiento.

Esperamos que te resulten útiles estas 5 preguntas para preparar tu próxima presentación y en Make&Talk estamos a tu disposición para ayudarte. Solo tenemos una última pregunta para ti, ¿qué idea te gustaría compartir con el mundo? 😉